LA PASIÓN DEL FÚTBOL

Escritores con Pasión, futbolistas mediocres. Todo eso y más aquí.


Here, there & everywhere

1. Los hinchas del Internazionale Milano querían celebrar su aniversario con todo: liderando ampliamente la Serie A hace unos meses, se fueron por la conquista de la Champions. Pero bien es sabido por los eruditos del fútbol que pueden recitar los años de ascenso y descenso de Ferro, que 'equipo de cumpleaños no gana'. Así que el Inter fue eliminado sin haber avanzado mucho por un Liverpool que, aún de no gran calidad de juego, hizo pesar el nivel de su liga (comentario como para que Braisai llegue a un estado orgásmico). Por lo tanto, los hinchas decidieron que se conformarían con un 'doppieto': la Serie A y la Coppa. Pero, por varias distracciones, la Roma (y perdonden interrumpo, pero aclaro que es la GLORIOSÍSIMA Roma) se fue acercando y acercando hasta ponerse a tres puntos del líder, mientras que no aflojaba en la Coppa. Aunque en el derby della capitale el Lazio parecía haber destrozado cualquier esperanza romanista ('Game Over' cantaba "La Nord" después de la agónica victoria 3-2 en el minuto 94), la Roma siguió firme desde allí, esperando cualquier eventual tropiezo dei neroazzurri. Y, efectivamente, los tropiezos llegaron.
El primero jamás se olvidará en Milano. Una nueva edición del Derby della Madonnina venía con un sabor especial. El Milan Foot Ball and Country Club, es decir, la Associazione Calcio/Athletic Club Milano, o mejor dicho, los rossoneri venían de una mala campaña en Champions y de una peor en Serie A, luchando por conseguir un puesto de último momento para la próxima edición de la copa continental (¿Silvito los habrá descuidado por preocuparse cómo seguir robándole al pueblo italiano? No lo sé, no lo sé...); en cambio, el Inter tenía todo preparado para celebrar su decimosexto título, no sólo en su estadio, sino en la cara de su más odiado rival. Pero, con las botellas de vino y la juerga reservada en media Lombardia, pasó lo inesperado. Kaká y compañía revivieron para evitar la humillación y se impusieron 2-1, dejándole un recuerdo eterno ai milanisti que ya nunca se cansarán de repetir que ellos no se dejan abofetear de esa manera. Mientras tanto, la Roma ganaba su partido y reducía su diferencia a tan sólo 3 puntos, con dos partidos por jugarse.
Luego el Siena visitaba al Inter. Ahora sí era. El San Siro estaba decorado para recibir la fiesta y los hinchas se reunían en masa para celebrar al rededor del Meazza la nueva hazaña. Ahora no se podía perder. El Siena, un equipo de mitad de tabla –cuando está de buenas –llegaba a su cancha y no se jugaba nada. Aunque fiero romanista, mire con mayor nerviosismo el partido en Mediolanum que el que se jugaba en el Olimpico, pues el Atalanta no parecía presa tan difícil como que el equipo toscano aliviara nuestros latidos di Luppa. Y comenzó pasando lo que tenía que pasar. El Inter se imponía en el terreno de juego y abrió el marcador. Todo San Siro celebraba. Ya la Vecchia Signora era un recuerdo lejano, había llegado la era negra y azul. Pero no pasó mucho hasta que los muchachos del Sienna llegaran al empate. Cinco pelagatos saltaron en las tribunas del estadio, mientras que la mitad de Roma se abrazaba y un preocupado hincha en la esquina de Suramérica se espabilaba de emoción. El narrador interista de la RAI lo decía con cierta resignación: “Quizás hoy no sea el día”. Pero en el segundo tiempo, la esperanza renació: gol neroazzurro. De nuevo el estadio que tiembla y peligran sus cimientos. Pero no pasó mucho hasta que el Siena devolvió la alegría a los espíritus palpitantes giallorossi. El partido se ponía 2-2, mientras que la Roma vencía al Atalanta 2-1 y se acercaba a tan sólo un punto. Y en el minuto ’78 en Lombardia, todo pudo acabar, los hinchas pudieron haber saltado hacía Piazza del Duomo, hacia Sant’Ambrogio o hacia sus casas a emborracharse con Grappa o Sambuca. Pero Marco Materazzi, reconocido Terminator, decidió reemplazar al ausente Ibrahimovic en la labor de cobrar un tiro penal. Y para el éxtasis general dei romanisti, lo falló. Empate fue el marcador final y la celebración de los neroazzurri, no sólo se aplazó, sino que se complicó. En la última fecha Inter tendrá sólo que ganarle al Parma de visitante para quedar campeón. Pero la Roma tiene esperanza aún, y los hinchas confiamos en que el espíritu del Tino Asprilla se elevará en la Emilia Romagna y las ganas del histórico –aunque poco exitoso equipo- de no descender prevalezcan sobre las del rival de quedar campeón. La Luppa, además de esperar el milagrito, tendrá que ganarle al casi-casi-descendido Catania que luchará con todo lo que tiene (que no trasciende un par de volantes quiebrapatas) de mantener la categoría.
Y, como si fuera poco, el 24 de Mayo la Roma y el Inter disputarán la reedición de la final de la Coppa Italia, con el equipo milanés buscando venganza de la humillante derrota del año pasado (6-2 en Roma y 2-1 en Milano), mientras que el equipo de la capital intentará imponerse por primera vez sobre el único rival que le ha causado problemas en la liga doméstica. Y de paso, volver a lucir ‘lo stemma’ porque o sino ¿de qué sirve mi camiseta?
Ancora c’è speranza, ancora la Luppa può urlare alla luna in cielo e gridare ‘vittoria! Daje Roma!


2. Ahora o nunca, es ahora o jamás. Eso parece ser la consigna del Chelsea en esta temporada. Hay que ganar la Champions este año o Roman nos vende a los buenos jugadores y compra 27 delanteros más. Y, para eso, había que ganarle al Liverpool en semifinales, por primera vez en la historia y con el recuerdo reciente de 2005 y 2007. Todos sabíamos que iba a ser una batalla campal y que más de uno iba a caer entre sangre derramada. La presión del partido crecía y crecía, pero los locales lograron irse en ventaja, haciendo que los jugadores azules se desesperaran al prever un nuevo desastre contra los scousers. Luego, el juego cerrado de ambos equipos parecía que dejaría el encuentro 1-0 a favor de los locales. Pero, aplaudido al entrar al juego por todo el estadio, Riise comete un error fatal: cabezazo tratando de despejar un balón en defensa que sale desviado y ‘vence’ al arquero. 1-1 y ventaja de gol de visitante para el Chelsea. Así que para el segundo partido, no pude evitar esquivar gran parte de mi clase, aún sacrificando un examen, para conseguir primera fila en la pizzería más cercana con ESPN en sus pantallas. Y llegó el gol azul. Saltos en la mesa. Pizza por todas partes. La gaseosa a la mierda. Estábamos en la final de la Champions. Y las cosas le iba bien al Chelsea: el primero en caer en el segundo juego fue Mascherano quien, algo alterado por la presión del juego duro que ambos equipos ejercían esta vez en Stamford Bridge, se hizo expulsar por una ‘boludez’. Y, sin embargo, los de Rafa Benítez lograron empatar. Celebraciones en una mesa ajena y una mirada molesta que presentía que, nuevamente, iríamos a los penales, en los que el Liverpool ya se ha acostumbrado a ganar. Y se acabó el tiempo reglamentario, comenzó el surtido de cerveza y de nervios generalizados mientras, a la vez, comenzaba el tiempo extra. Y pasó lo increíble: Los equipos decidieron que querían evitar los penales y fueron a buscarse los goles que les compraran boleto a Moskva. Y para el delirio de los dos singulares hinchas blue en el recinto, llegaron dos goles del local y sólo uno del visitante. Por fin, por fin. La tercera es la vencida. Por fin, por fin. El Liverpool se había quedado en las semi-finales y el Chelsea lo había eliminado. Por fin, lo que todos queríamos ver: una final de Champions.
Y el rival que nos espera ahora es el mismo rival de todo el año. Ahora, es ahora o nunca. Nos dijimos todo el año mientras los veíamos sobre nosotros, pero siempre tan y tan cerca. Es ahora o nunca decíamos cuando el Arsenal perdía y nosotros desaprovechábamos las oportunidades para acercarnos y cuando lo mismo sucedía con en Machete. Pero, era ahí, o nunca. En Stamford Bridge, para sorpresa general, los vencimos y nos pusimos a tres puntos. Tres miserables puntos que, mirando desde abajo, parecen una infinidad pero, sabiendo que, desde arriba, se ven ínfimos. Y tenía que ser hoy, hoy o nunca, hoy o rezar por que a Roman no se le fueran de la mano las contrataciones. Pero hoy no fue, hoy no pudimos ni ganar nuestro partido, mientras que ellos ganaban sin problemas y celebraban nuevamente. Son los campeones y nosotros miramos desde atrás. Toda la angustia de persecutores de todo un año terminó en mera frustración y todo ánimo se desvaneció en un partido final. Y, sin embargo, la liga habrá terminado, pero todavía le queda un partido a esta temporada, el más importante de todos, el 21 de Mayo en Moscú, en el que, entre enguayabado y borracho, alentaré por evitar el doblete de Fergusson y la coronación del equipo que tanta cerveza me ha brindado.
Go Blues! We still can beat them!

3. Siempre he sido un opositor del descenso por ‘promedio’, especialmente en nuestra liga doméstica, donde no hay tal cálculo, sino una simple suma y resta injusta de puntos que, prácticamente, le asegura al recién ascendido la vuelta a la B. Pero hoy me alegro de que exista este sistema. Hoy me anima pues, a falta de un partido del todos-contra-todos de la Copa Mustang I, el Deportes Tolima se ha ‘asegurado’ el último puesto de la tabla de posiciones que, por ahora, coincide con la de la reclasificación, con tan sólo 15 puntos de 51 posibles. Luego de una campaña realmente vergonzosa, los hinchas de la ‘lechona’ (como Humbor llama cariñosamente al equipo), ya acostumbrados a luchar los primeros puestos e imponernos sobre los supuestos equipos ‘grandes’, tuvimos que resignarnos por primera vez en, al menos, diez años a ser pisoteados, a ser vilipendiados y a ser humillados por cuanto equipo pasó por Ibagué o cuanto tuvo el placer de recibirnos. El equipo que en buenas épocas no muy lejanas goleó al Envigado 7-2 d visitante, ahora tuvo que comerse el mismo resultado del Boyacá Chicó en Tunja. El equipo que no le había dejado ganar a Nacional en su terreno durante cinco años, ahora sufrió para terminar el partido con un decoroso descuento. El equipo que era pesadilla de los equipos capitalinos (todavía me acuerdo de los épicos 2-5 contra Santafé y del 0-3 contra Millonarios en el Campín), ahora perdió miserablemente ante los tres. Es que con dos jugadores decentes y el resto del plantel que no sabe dónde está parado, es difícil ganar un partido (como sólo se han ganado 4). Y faltándole el respeto a uno de los más grandes técnicos que ha pasado por la institución, despidiendo a Bernal después de tan sólo cuatro partidos y volviendo a contratar al antiguo técnico despedido por malos resultados, no hay forma de avanzar. Y, a pesar de todo esto, no quiero sonar como el típico hincha de Millonarios/Santafé/Inserte equipo en continua crisis aquí que se para ante una cámara afuera del estadio a reclamar por ‘injusticias’, ‘maltratos a la hinchada’ y ‘un surplus de ‘huevos’’, exigiéndole a la dirigencia que se vaya y a todos los jugadores que encuentren nuevo empleo. Tan sólo quiero expresar la frustración de hincha del colero, con pleno conocimiento de que el Señor Camargo puede hacer lo que se le dé la gana con el equipo (pues él es el propietario) y mostrar el deseo profundo porque algún día deje de verlo como una simple fuente mediana de ingresos y se dé cuenta que no es tan difícil hacer un equipo de fútbol de verdad, como hace dos y hace cinco años lo logramos.

4 Contragolpes a “Here, there & everywhere”

  1. # Blogger nomeacuerdo.

    1. Como lo he dicho desde el 2006: Al Calcio le hago 3 moños y me limpio el culo con él. Que asco de liga tan puerca.

    2. Lástima que hoy se les hayan dañado Terry y Carvalho, no? Duro golpe anímico, junto con lo timorato que está Cech y los problemitas que tanto se rumoran. Además, una revancha se ve en el horizonte.

    3. Hermano, andamos cerca y lejos con el sentimiento. Es triste ver cómo el Santa Fué desarmó al Polima y ahora si anda en la casi-buena, mientras que ustedes se jodieron con toda. Por mi parte, es ridículo oir clamores de cambio a Quintabani, siendo que le dió todo lo que le dió el año pasado a mi equipo. Es taparse los ojos el no darse cuenta de la desproporción de contrataciones vs. salidas esta temporada. Ahi si que no me dolería que Nacional no estuviera en cuadrangulares.

    Pero pedir algo de seriedad en este país es mucho pedir.  

  2. # Blogger MR BRIGHTSIDE

    1. No crea tengoamnesia, últimamente está subiendo nivel el Calcio y está patética la liga española. Estoy a punto de postear al respecto. Que emoción el remate de la liga y espero como dije antes que la Roma campeone para poder jactarnos de ser los papás del campeón Italiano. Además juegan mejor. Por otro lado, está bacanísima la lucha entre el milan y la Fiorentina por el cuarto lugar, ya había perdido las esperanzas pero creo que la Fiore volvió a prenderse. Que buen golpe dió el Napoli y sobra agregar que no quiero que el milan juegue la UCL, aunque tal vez aparezca alguna berlusconada....

    2. Bueno, ya estoy tranquilo. Al menos ya aseguramos el pan, y vamos por el queso. Y es que el queso es lo que cualquiera preferiría y si chelski gana, me voy a sentir menos. Que bien por mi equipo, porque a lo bien, fuera de chiste el Manchester United fue el que mejor jugó en la liga. GLORY GLORY MAN UNITED.

    3. Dejen de ser tan niñitas y dejen de chillar a lo bien, uds no saben lo que es sentirse menos, sentir rabia y sentir frustración y tampoco saben lo que es una mala dirigencia, ni ser hincha de un equipo sin aspiraciones. A lo bien, ser coleros un torneo no es nada comparado con ser eternos mediocres.  

  3. # Blogger Khristopher

    1. Tampoco sigo mucho el Calcio, pero si debo decir que estoy con la Roma, ya que el esf-Inter, está en mi podio de equipos repudiados(voka y el mandril lo acompañan). Ojalá el Parma ayuda, aunque no sería Raro que Moratti, que no creo que esté muy lejos de las mañas de Berlusconi, o los ex-dirigentes de la Juve, haga algo.

    2. Le haré fuerza al Chelsea, ante la ausencia de mi equipo, y además de una apuesta pendiente. Además que "jarto", el doblete del Machete.

    3. En lo de vender los jugadores a Santa Fe, se le vió el hambre al dueño del equipo, que no le bastó con lo que se ganó con Darwin y Escobar. Pero en nuestro mediocre torneo eso se ve como algo normal.  

  4. # Anonymous POL

    Uhh, el Parma despidió a Cúper (que era el técnico) y van a jugar con "técnico de la reserva" un tal Andrea Manzo.
    ¡Ayúdanos Tino!  

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